viernes, 2 de marzo de 2007

1-M: Otro día para la infamia

Ayer, por primera vez en la historia, el Gobierno de nuestro país se rindió ante el chantaje de un terrorista. Después de varios meses de "huelga de hambre" del asesino De Juana (con todo tipo de privilegios penitenciarios) Zapatero se ha bajado los pantalones dándoles más motivos de alegría a su séquito de abertzales.

Eso no es más que la punta del iceberg del Gobierno más nefasto que ha tenido España en toda la democracia. Todos han cometido errores, de una u otra índole, pero Zapatero ha sembrado la semilla de la descomposición de lo que hasta ahora era una única Nación. 500 años de historia a la basura por la incompetencia de un rojo que no sólo ha conseguido sacarse de la manga varias "subnaciones" dentro de España, sino que ha logrado dividir radicalmente a la sociedad. Los cristianos son marginados mientras se hacen guiños a los musulmanes, las víctimas son despreciadas al tiempo que a los verdugos se les da un protagonismo que nunca deben merecer, el derecho a una libre educación desaparece, el número de abortos se dispara, la eutanasia es ya una realidad y para colmo, el Gobierno se indigna porque suene el Himno Nacional en una manifestación.

¿A dónde nos quieres llevar, ZP? Sin embargo, nos toca mirarnos un poco el ombligo porque, a pesar de todas estas barbaridades, la gente no se mueve. Sólo con el tema del terrorismo hemos visto una y otra vez el rechazo del pueblo a la política de este pseudogobierno. Un par de movilizaciones contra la LOE, una contra el matrimonio homosexual... ¡¡¡ESPAÑA DESPIERTA!!! Antes de que sea demasiado tarde, hay que dejarle claro a estos especímenes que no vamos a dejar que sigan burlándose de nosotros, o sino, como reza un cuadro en el archiconocido bar de carretera "Casa Pepe", pasaremos a vivir en un territorio de 17 tribus, antes conocido como España.