lunes, 29 de enero de 2007

Inmigración, ¿problema o solución?

Los últimos sucesos que han tenido lugar en Alcorcón vuelven a reabrir, con más fuerza si cabe, el debate de la inmigración. Y vuelven a sacar a la palestra una opinión que siempre he mantenido y por la que muchos me han tildado de racista. Los inmigrantes, indudablemente, hasta un cierto momento, han ayudado a España a cubrir algunos agujeros que nosotros, los españoles, por nuestras limitaciones no hemos podido o querido cubrir(como por ejemplo puestos de trabajo en la construcción).

Sin embargo, la inmigración en nuestro país ha dejado de ser una solución para convertirse en un problema. No hay más que ver las encuestas del CIS, en el que desde hace años ha estado entre las 3 primeras preocupaciones de los españoles, incluso por delante del terrorismo o el paro. La llegada masiva de inmigrantes desemboca en cosas como las que hemos visto en Alcorcón, y que no hace mucho vimos, a mucha mayor escala, en Francia. Esas noches de quema de coches ya no nos quedan tan lejos amigos... La raíz del problema está, por supuesto, en sus países de origen. Es perfectamente comprensible que ante la pobreza, busquen una vida mejor en otro lugar, y a todos nos conmueve ver los cayucos atestados de gente moribunda que solo quiere una oportunidad. Pero ¿qué sucede?.

Miles de personas entran cada mes, como ilegales, en nuestro país. Miles de personas para las que España no tiene la solución, pocos encuentran trabajo digno y muchos acaban recurriendo a medidas desesperadas, como delinquir (robos, agresiones, asesinatos...). Alcorcón es sólo un ejemplo más de algo que muchos no quieren ver. Allí, tienen el caso de las bandas latinas, ghettos de sudamericanos que se creen los amos del lugar por ser latin kings o ñetas o dominican don´t play. Me da igual su nombre, han venido a otro país, y tienen que respetar las leyes que hay en este país. Si no, que cojan su maleta y de vuelta a su casa.

Esa gentuza hacen daño a su gente, porque muchos inmigrantes han venido aquí a ser uno más en la sociedad, y a España. Suene racista, suene xenófobo o lo que queráis, pero hay que buscar una solución drástica a la inmigración o se nos irá totalmente de las manos. Entre otras cosas por la profunda falta de identidad que vive nuestro país. Yo siempre he dicho: "no quiero que España llegue a ser como Francia". Los que habéis estado allí sabéis por qué lo digo. Allí la inmigración les ha sobrepasado, y por poner un ejemplo sencillo, tampoco quiero que mi selección sea como la suya, en la que el único de rasgos occidentales es el portero y el entrenador (que encima es imbécil). Tenemos varios frentes abiertos (los moros quieren recuperar Al- Andalus, las bandas latinas, mafias del este de Europa...), pero la sociedad sigue ciega ante este problema por el qué dirán.

Yo sé lo que pienso, lo digo y si a alguien no le gusta, lo siento. Pero para mí, la inmigración ya es un problema.

2 comentarios:

Alvaro dijo...

Buenas de nuevo, Meizon!!

Lo peor de toda esa chusma de los latin', los ñetas y demás mierda es que hacen daño al resto de gente honrada que viene aquí a trabajar para intentar que su familia viva mejor. Para mí, la solución es simple. Dura, pero simple: si el niño de turno la lia, se empaqueta a toda su familia y se les manda de vuelta a su país. Ya se encargará el padre de meter a su hijo en cintura.

Los inmigrantes son necesarios, pero en su justa medida.

Saludos,

Alvaro

Anónimo dijo...

La culpa de esta invasión son las nefastas políticas de inmigración que estamos sufriendo en España y que hacen de nuestro país el destino ideal de toda esta gente. Sinceramente creo que si no se ataja el problema las escenas de hace años en Francia se van a vivir desgraciadamente en España.

Está claro que no se puede juzgar al conjunto por la acción de esta basura de latins, ñetas..., pero a la gente que lo sufre en sus barrios les da igual porque son ellos los que tienen que lidiar con toda esta mierda de bandas y llegado el caso veo lógico que se tomen la justicia por su cuenta si desde el Gobierno no se les defiende e incluso se niega la existencia de estas bandas.

Y lo que tengo claro es que son ellos los que tienen que adaptarse a nuestras costumbre, sí o sí, y a mí sinceramente me da igual si me tachan de racista, total, ya tengo asumido que me llamen fascista por gustarme los toros, todo va al mismo saco.